¡Es mío! Él me lo dice cuando está conmigo. Él es mío, cuando me enciende con su fuego, cuando me arropa con sus besos, cuando me estrecha entre sus brazos. Él es mío, cuando su ternura es lo último que deja tras la pasión de su cuerpo. ¡Es mío! Lo dice con su sensibilidad, con su saber estar y su saber hacer. ¡Él se dice mío!... y sus pasos no me guían, solo los compartimos. Él es mío, porque llevo su piel en mi memoria, tatuada en mi cuerpo sediento de amor, aunque no puedo explicárselo. ¡Es mío! Tan lejano... Tan cercano... En un aliento...en un suspiro... Mío. Pia Arizal
¿Cuántas veces has estado frente a una copa del trago que más te gusta o viendo como se termina ese cigarro entre tus dedos, en un absoluto silencio, consumiendo con ellos un recuerdo que aún arde en tu pecho ?, bueno es así como se consumen en agonía aquello que alguna vez fue tu vida.
ResponderBorrar¡Feliz noche!